Celebraciones en el Colegio “Los Reyes”
“No todos los días se cumplen 200 años…” es una frase que refleja el especial espíritu de este bicentenario, el cual marca el aniversario de la prosperidad de un sistema en el que nosotros, chilenos de todo tipo, tanto blancos o morenos, hijos de extranjeros o de raíces indígenas, nos unimos para conmemorar dos gloriosas centurias de soberanía y formación nacional.
Las celebraciones, esperadas desde prácticamente el año pasado, variaron dependiendo del lugar, población, etc., y el colegio “Los Reyes” de Quilpué no quedó exento de este festejo. Es más; literalmente “madrugó” en una previa al gran día “18” en un acto llamado “Día de la Chilenidad”; desde bailes de cueca hasta rifas se realizaron en el fiesta, el día 16 de Septiembre, contando con la presencia de una grupo folklórico de excelente calidad que deleitó al público con lo mejor del repertorio nacional y que acompañó la degustación de comidas típicas de nuestras fiestas patrias, como lo son las empanadas y los anticuchos.
Más, todo esto contó con una introducción planeada con antelación y con la mayor prolijidad posible. El departamento de Ed. Física, encargado tradicionalmente de la organización del inicio de la celebración, preparó una serie de elementos que se presentaron con poca anterioridad al Día de la Chilenidad, entre los cuales contaron los siguientes:
· Ornamentación de salas y patios; la cual consistió en decorar de manera típica chilena cada patio y a cada sala asignarle una época desde los primeros pasos del Chile colonial. Además, la mejor sala fue premiada.
· Organización de bailes en Chile; en esta etapa, al igual que en la ornamentación de las salas, a cada curso se le asignó una época con el baile representativo, incluyendo las esenciales cuecas.
· Concurso de cueca; cada año se asignan por curso al menos tres parejas para competir en este certamen, el que contó con especial participación este año por el bicentenario. Dividido en tres etapas de clasificación, se seleccionó a la mejor pareja de enseñanza básica y la mejor de media con un jurado externo, el que le otorgó imparcialidad.
En resumidas cuentas, todos los miembros del colegio, desde alumnos hasta docentes y apoderados, participaron con gran energía en las celebraciones, y claro, era de esperar porque el hecho de las fiestas patrias representa un acto que forjó en hecho el destino de millones de chilenos y que, seguramente, seguirá forjando por muchos años más el futuro de la población que mirará con orgullo el pasado y con alegría dirá: “yo soy chileno”.